

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica que inflama las articulaciones de forma simétrica, causando dolor, rigidez y daño articular progresivo. Con diagnóstico temprano y tratamiento modificador adecuado es posible lograr remisión y preservar la función articular.

El Lupus Eritematoso Sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune crónica que puede afectar múltiples órganos: piel, articulaciones, riñones, corazón y sistema nervioso. Su manejo requiere seguimiento multidisciplinario y tratamiento personalizado según los órganos involucrados.

La espondilitis anquilosante es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente la columna vertebral y las articulaciones sacroilíacas. Causa dolor lumbar inflamatorio, rigidez progresiva y, en casos avanzados, fusión de los segmentos vertebrales.

La fibromialgia es un síndrome de dolor crónico generalizado acompañado de fatiga, alteraciones del sueño y dificultades cognitivas. No causa daño articular ni inflamación detectable, pero impacta significativamente la calidad de vida y requiere un manejo multidisciplinario.

La osteoartritis (artrosis) es la enfermedad articular degenerativa más frecuente, causada por el desgaste progresivo del cartílago articular. Provoca dolor, rigidez y limitación del movimiento principalmente en rodillas, caderas, manos y columna vertebral.

El síndrome de Sjögren es una enfermedad autoinmune que afecta principalmente las glándulas exocrinas, causando sequedad persistente en ojos y boca. Puede presentarse de forma primaria o asociada a otras enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide o el lupus.

La osteoporosis es una enfermedad metabólica ósea caracterizada por la reducción de la densidad y calidad del hueso, aumentando el riesgo de fracturas. Es especialmente frecuente en mujeres posmenopáusicas y en pacientes reumáticos tratados con corticosteroides.

Las vasculitis son un grupo de enfermedades caracterizadas por la inflamación de los vasos sanguíneos. Dependiendo del calibre y tipo de vasos afectados, las manifestaciones clínicas son muy variables, desde lesiones cutáneas hasta afectación de órganos vitales.

La artropatía psoriásica es una enfermedad inflamatoria articular que afecta al 20–30% de las personas con psoriasis. Causa artritis, entesitis y dactilitis con patrones clínicos variables, y puede afectar tanto articulaciones periféricas como la columna vertebral.

La gota es una forma de artritis cristalina causada por el depósito de cristales de urato monosódico en las articulaciones. Se manifiesta como episodios de dolor articular agudo e intenso, principalmente en el dedo gordo del pie, y puede volverse crónica sin tratamiento hipouricemiante.