La oximetría de pulso es una prueba no invasiva que mide el porcentaje de hemoglobina saturada con oxígeno en la sangre. Es un indicador inmediato y fiable del estado de oxigenación del paciente, ampliamente utilizado en el diagnóstico y seguimiento de enfermedades cardiorrespiratorias.
¿Cómo funciona?
El oxímetro de pulso es un pequeño dispositivo que se coloca en el dedo del paciente. Emite luz de dos longitudes de onda distintas a través del tejido y mide la absorción diferencial entre la hemoglobina oxigenada y la desoxigenada, calculando el porcentaje de saturación de oxígeno (SpO₂) y la frecuencia cardíaca en tiempo real.
Valores normales: Una saturación de oxígeno entre 95% y 100% se considera normal en una persona sana a nivel del mar. Valores por debajo del 90% indican hipoxemia y requieren atención médica inmediata.
Aplicaciones clínicas
Asma y EPOC
Evalúa el grado de compromiso respiratorio durante una crisis y monitoriza la respuesta al tratamiento broncodilatador.
Enfermedades cardíacas
Detecta alteraciones en la oxigenación secundarias a insuficiencia cardíaca u otras patologías cardiovasculares.
Test de esfuerzo
Monitoriza la saturación durante el test de marcha de 6 minutos y otras pruebas de esfuerzo para evaluar la tolerancia al ejercicio.
Seguimiento en terapia
Control continuo de la oxigenación durante sesiones de fisioterapia respiratoria y rehabilitación pulmonar.
Oximetría en Guadalajara
La Unidad de Alergia, Asma e Inmunología Clínica utiliza la oximetría de pulso como parte del protocolo de evaluación respiratoria integral. El Dr. Rodolfo Salazar Villa integra este parámetro con los resultados de espirometría, FeNO y la evaluación clínica para una valoración completa del paciente en Guadalajara y Hospital Puerta de Hierro Sur.
